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EL SECUESTRO EN EL SALVADOR

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EL SECUESTRO EN EL SALVADOR

Para saber como opera el  secuestro es necesario verlo desde la perspectiva de su origen la cual radica desde  sus inicio en  Latinoamérica se originó en la década de los setenta, basado en un muy bien organizado esquema de represión de los gobiernos apoyados por Estados Unidos. Después se degeneró en los famosos escuadrones de la muerte, que a plena luz del día asesinaban o secuestraban a cualquiera que consideraban en contra de los gobiernos de turno.

Una vez democratizados los países estos aparatos de represión nunca desaparecieron, siguen operando en las sociedades, tienen un alto grado de técnica en secuestros y están armados con la mejor tecnología para realizar tal delito. Esta gente goza de completa impunidad y apoyo en las esferas de los gobiernos.

Luego de esa breve historia del origen del secuestro nos damos cuenta que en el salvador no estamos alejado de esa realidad ya que somos un país que ha atravesado por una guerra civil y que toda vía en la actualidad  vemos la  influencia de los Estados Unidos para apoyar al gobierno de turno que no hace nada por cierto para erradicar lo que son las olas de secuestro y  si damos un vistazo a la realidad que día a día se vive en nuestro país vemos en los medios de comunicación las declaraciones del Director de la PNC de negarse a dar a conocer las estadísticas delincuenciales, son una clara demostración de que este problema se está agudizando cada día. Son un reconocimiento implícito de la incapacidad de las instituciones de combatir la delincuencia. Pero a estas alturas es necesario que por lo menos hayan bajado los índices de criminalidad en el país tras casi 20 años en el poder de un gobierno de derecha se refleja su incompetencia ya que no a ocurrido nada, vivimos en un país inseguro en el cual cada día se ve asesinatos, secuestros, extorciones, es por ellos que nunca se presenta las tablas de erradicación de la delincuencia en El Salvador.

LAS CAUSAS DEL SECUESTRO

Las causas del secuestro son varias,  principalmente sociales, psicológicas, económicas, culturales, políticas y aún religiosas. Indudablemente que la causa más común es el dinero, el cual se encuentra generalmente en las raíces de todo crimen.

Creo que los secuestros se dan por gobiernos blandos que permiten libertinajes y políticas poco claras. Aunque en parte lo explica, la pobreza o la desigualdad no justifican de ninguna manera este crimen atroz. Hay países mucho más pobres o con más desigualdades que El Salvador, y allí el secuestro no es tan habitual como en nuestro país.  Pero la causa es que el dinero no  está distribuido justamente a la población, la falta de empleo, las justicias de nuestros países no son efectivas y la profunda falta de educación de nuestros ciudadanos.

También se hace necesario verlo como un problema de educación y de ética, el fin (salir de la pobreza) no justifica los medios (delinquir). Incluso cuando la situación económica mejore, se seguirán presentando secuestros.

Los delincuentes comunes lo realizan porque es una manera más fácil de conseguir dinero. Ni la una ni la otra causa es justificada ¿cómo prevenir que esto no suceda?

Podríamos citar cientos de prevenciones para que las personas no sean secuestradas, pero es muy probable que los que cometen éste tipo de delito creen nuevas formas para seguir secuestrando.

Creo que la única manera para disminuir el número de secuestrados es con una condena mínima de cientos de años en la cárcel hasta la pena de muerte.  En general es una falencia de la sociedad enferma de inoperancia de la justicia y la policía, pero desde el principio de la civilización los hombres actúan por ejemplos de antecesores las clases dirigentes, políticos, empresarios, etc. Dan las pautas a seguir y de ahí sus resultados.

Clasificación del Delito de Secuestro.

Secuestro simple

Esta figura se establece en el caso de arrebatar, sustraer, retener u ocultar a una persona, pero con fines o propósitos diferentes a la exigencia de un rescate.

Rapto  

Realizado normalmente por familiares, sobre todo cuando se trata de menores de edad y son arrebatados por uno de sus padres, abuelos y empleadas del servicio; también es frecuente el caso de amantes cuando uno de ellos es menor de edad.

Secuestro extorsivo

Consiste en arrebatar, sustraer, retener u ocultar a una persona con el propósito de exigir por su libertad un provecho o cualquier utilidad, para que se haga o se omita algo, con fines publicitarios o políticos. El secuestro extorsivo a su vez se subdivide en económico y político.

Económico

Llevado a cabo por los delincuentes con fines absolutamente de orden pecuniario, es en la actualidad el de mayor comisión por parte de bandas organizadas, grupos rebeldes o delincuentes que se unen solamente para ejecutar la acción delictiva.

Político

Secuestros que son realizados con un propósito exclusivo y con demandas específicas, ya sea para darle publicidad a una acción de carácter político, para exigir la acción u omisión con respecto a políticas o acciones de un gobierno. Igualmente los que demandan la abolición de una medida de carácter gubernamental.

Secuestro profesional

Ejecutado por grupos entrenados y bien organizados que trabajan con un plan diseñado. La víctima, igualmente, ha sido bien seleccionada por reunir ciertos factores. Estos casos se presentan en áreas urbanas y semiurbanas, aun cuando la víctima pueda ser trasladada de inmediato a una zona rural.

 Secuestro express

Consiste en que retienen a una persona por unas cuantas horas o como máximo dos días, mientras le vacían sus tarjetas de crédito y exigen a los familiares del secuestrado, sumas de dinero que pueden conseguir en unas pocas horas.

Este tipo de delito tiene como característica que no requiere que los delincuentes posean una red de infraestructura donde tener al secuestrado, ni de distintos niveles operativos y de mando en la organización delincuencial. Basta con estructuras bastante simples para ejecutarlos.

Muchas veces los secuestrados permanecen en su mismo vehículo, o en vehículos de los secuestradores. Simplemente los mueven en calles o caminos de poco transito mientras se "negocia y se paga el rescate."

En El Salvador el secuestro es una práctica antigua.

Durante la década de la guerra fueron más que frecuentes los secuestros de índole política; en ellos se buscaba, generalmente bajo el pretexto de exigir cuantiosos rescates económicos, alcanzar resultados políticos: canje de prisioneros, sembrar temor en el enemigo, sacar a la luz realidades de índole social, entre otros. Aunque la política era la escusa más frecuente, también existieron grupos de derecha radicales que secuestraban importantes empresarios y comerciantes con el único fin de obtener beneficios económicos; su desarticulación en ese entonces se vio imposibilitada  además de estar amparados por la impunidad que proporciona el poder económico  por el hecho de que este tipo de secuestros podía ser atribuido fácilmente al sector de izquierda en la clandestinidad para restarle méritos a su lucha y exigencias.

Con la exacerbación de la delincuencia común y organizada que ha acompañado a la finalización del conflicto armado, el ejercicio del secuestro se hizo profesión. Considérese que en la mayoría de los casos el secuestro no es denunciado por los familiares, la mayoría de ellos se da en  la zona oriental del país.

Curiosamente, gran parte de los secuestros de los que se tiene registro involucran a familias de pocos recursos, generalmente pequeños agricultores, comerciantes o profesionales. Pese a este creciente aumento de los casos de secuestro, las denuncias y las muestras de condena sólo habían sido patrimonio de las personas que se habían visto involucradas en ellos; y no hay  el menor signo de un interés generalizado ni mucho menos de una campaña de nivel nacional. ¿Qué fue entonces lo que motivo el clamor general por la liberación de uno de tantos otros secuestrados?

No puede afirmarse que el secuestro de Andrés Suster fuera desde el principio un caso típico. En primer lugar, hasta el momento de su rapto  septiembre de 1995, el blanco preferido de las bandas de secuestradores eran personas de clase media; Andrés Suster era el primer secuestrado que pertenecía a una de las familias más pudientes del país. En segundo lugar, Andrés es hijo de Saúl Suster, ex presidente de ANTEL y uno de los hombres de confianza de las dos administraciones areneras. A esto se añade que, pese al poder económico y político de su familia, debieron pasar más de 300 días antes de que se hiciera efectiva su liberación; esto da cabida a pensar que las exigencias de los secuestradores desbordaban lo puramente económico y contenían alguna de índole política, pues de lo contrario es difícil explicar que no se pudieran satisfacer prontamente sus demandas cuando se contaba con el poder de la familia Suster y el respaldo de los más altos funcionarios de ARENA entre ellos Juan José Domenech y Alfredo Cristiani.

  Teniendo en cuenta lo anterior y observando en retrospectiva la campaña llevada a cabo por los medios, lo que se condenó como abominable no fue el ejercicio del secuestro en general, sino más bien la perdida de seguridad de la que hasta la fecha habían gozado las clases privilegiadas del país. El secuestro de Suster ponía en evidencia, de manera brutal e incuestionable, que los altos personeros de ARENA no eran todo lo invulnerables que creían ser. La campaña fue, entonces, la expresión superlativa del miedo y el temor de estos sectores, la expresión histérica que correspondía al hecho de haber sido despojados abruptamente del paraíso en la tierra. El recurrir a describir de forma conmovedora las actividades diarias de Andrés Suster antes del secuestro, el insistir en llamarlo el "niño Suster", fueron algunas de las estrategias de los medios para tocar la sensiblería del salvadoreño promedio y poder lanzar la campaña a nivel nacional.

Lo que cohesionó a los salvadoreños, lo que llevó a muchos inocentes a rasgarse las ropas y darse golpes de dolor en el pecho, no fue realmente la situación de violencia cotidiana que impera en El Salvador, sino el que esta violencia se hubiera objetivado sobre un "niño", un miembro de las clases altas del país y, sobre todas las cosas, de ahí lo execrable, en un familiar de la elite del partido ARENA. Sin embargo, lo que puede ser criticado en la campaña no es esto, sino más bien el hecho de que ella sirvió, tal vez exprofeso, para dejar de lado las verdaderas motivaciones de los secuestradores y el trasfondo político que podría estar por detrás del secuestro de Suster, en especial si se tiene en cuenta la crisis por la que atraviesa el partido ARENA.

Luego de la liberación de Suster, de la campaña sólo han quedado dos cosas: una solidaridad de dudosa prolongación con "todos" los secuestrados del país y un renacimiento, a manos de los funcionarios del partido en el poder respaldados por el "ejemplo" guatemalteco, del debate de la aprobación de la pena de muerte para los secuestradores y los violadores. Si la única consecuencia real de la campaña será el restablecimiento de la pena capital, puede afirmarse que no se ha logrado ningún avance en la humanización de la sociedad. El exigir la muerte para los delincuentes implica dar por supuestas la imposibilidad de combatir la violencia desde sus causas y descartar la posibilidad de la reeducación y la reinserción a la sociedad del que delinque. En este sentido, los llamados a la intersección divina y a la humanidad de los secuestradores realizados durante la campaña muestran su vacuidad, pues rápida y alegremente se han transformado en un clamor por la muerte y la Venganza.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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Comentarios EL SECUESTRO EN EL SALVADOR

"las justicias de nuestros países no son efectivas" ¿te referís con esto a la administración de justicia que es función del órgano judicial? de ser así, podría puntualizar casos concretos en que un proceso judicial haya sido inefectivo. 

Anónimo 28/09/2008 a las 02:11

a todo este comentario que acabo de leer se te olvida mensionar aque de tras de todo esto los secuestradores es la misma policia nacional civil en su mayoria toman ventaja con el hecho de portar un uniforme , que hoy en dia nadie confia y mucho menos respeta

Anónimo 28/10/2008 a las 03:03

existiran videos en la web sobre estas noticias ???  q injusticia se vive en dicho pais

Carlos peña Carlos peña 20/03/2009 a las 03:03

nah si muy bien savemos las personas q vivimos la situacion de nustro pais....todos savemos q fue cristiani quien lo secuestro porque si bien se save el padre de suster fue director de ANTEL entonses como buen ARENERO el se  rovo su tajada y los mienbros de ARENA le pidieron su parte y el re reuso entonses ese fue el escarmiento q le dio Cristiani a Susterpadre

Miguel Miguel 25/03/2009 a las 01:26

el de Suster no fue el primer secuestro de gente adinerada y con poder en El Salvador, hay que recordar febrero de 1971 cuando es secuestrado Ernesto Regalado, luego entre 1998 y 2000 se vuelve a poner de moda esta practica y recuerden el secuestro del niño Villeda que vino a enfocar de nuevo este tema y de ahi se le combatió duro en el país. Ahora los extorsionistas saben que un secuestro tiene mas "costos" y la practica de la extorsion les es mas reedituable pues no implica "mantener" al cautivo. Otro fenomeno que deberia investigarse es el fenomeno del autosecuestro, que pareciera ser mas propio de las areas del interior del pais y aparentemente , digo aparentemente , lo cometen mas mujeres que hombres.

carlos carlos 16/09/2010 a las 20:52

seria buena tratar este tema con mayor amplitud de criterios

es un tema muy importante el cual no cualquiera lo investiga
tenemos que aser concientizar alos salvadoreños
jazmin jazmin 18/02/2013 a las 02:44

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